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Impuestos en caballo de Hacienda

José García Sánchez

Impuestos en caballo de Hacienda

Política

Abril 11, 2017 17:39 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
José García Sánchez › diarioalmomento.com

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En países como México donde el destino de los impuestos es incierto, la recaudación fiscal debería medir la obediencia de los ciudadanos y no las cantidades recaudadas. Que son igualmente valiosas en tiempos de baja popularidad.
A diferencia de otros países del mundo, el pago de impuestos es parte de un castigo impuesto desde la autoridad fiscal contra el ciudadano, quien no se siente nada orgulloso de pagarlos, al contrario se siente engañado.
Pagar impuestos en México significa algo así como permitir que el gobierno le vea la acara de tonto al contribuyente. De esta manera, hablar acerca de que ha crecido el número de contribuyentes cumplidos es como un certificado de que el ciudadano obedece.
La gran mayoría de las empresas y particulares en nuestro país contratan contadores que les ayuden a exentar pagos, no los contratan para cumplir cabalmente con sus obligaciones fiscales. Esa es la cultura del contribuyente desde hace mucho tiempo, de tal suerte que anunciar que el contribuyente que asume su responsabilidad es un mexicano cumplido se asemeja más a un insulto que aun reconocimiento público.
De ahí que en tiempos electorales no puede hablarse de contribuyentes cumplidos sin desgastar la imagen del gobierno. Tal calificativo insulta la inteligencia de los mexicanos.
Simplemente se anuncia el número de obedientes de más de un millón 500 mil contribuyentes que presentaron su declaración anual 2016, es decir, 61 por ciento más de los que a la fecha habían cumplido con esta obligación el año pasado, informó orgulloso el secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña.
Pero más allá de los obedientes o los incumplidos, de los morosos y los distraídos, está el Olimpo de las grandes empresas que no pagan impuestos, sólo por mencionar algunas: Cemex, Femsa, Bimbo, Comercial Mexicana, estrenando propietario, Elektra , Liverpool, Grupo Saba, entre otras muchas.
Durante la transmisión de la presentación de su declaración anual 2016, el funcionario dijo que de estos contribuyentes, 462 mil trámites implicaron alguna devolución de impuestos.
Es decir, aquí dejan de ser cumplidos para convertirse en interesados. Porque al existir una devolución, producto del trabajo de los contadores especializados en el tema, es el erario el que subsidia las labores profesionales, empresas y negocios de esos particulares, para quienes se otorgan los premios por ser cumplidos, es decir, obedientes.
El titular de Hacienda calculó que durante abril el SAT, habrá devuelto 18 mil millones de pesos a los contribuyentes cumplidos que obtuvieron un saldo a favor.
Es decir, aquí el premio y el castigo se mostró claramente como sistema fiscal pero también como sistema de gobierno. Recordemos los primeros meses de la actual administración donde se exhibía públicamente a los contribuyentes desobedientes, porque no eran morosos ya que buena parte de ellos realizaban sus pagos a Hacienda en diferentes exhibiciones y otros muchos ya habían pagado pero el caos imperante en esa dependencia los colocaba como incumplidos.
Nuestro improvisado secretario de Relaciones Exteriores señaló en su momento que la publicación de la lista de contribuyentes incumplidos por parte del SAT fortalece los incentivos para cumplir con las obligaciones fiscales.
Es decir el terrorismo fiscal con toda la fuerza del estado. Aunque las reacciones de esos contribuyentes artera y falsamente exhibidos exigió una disculpa de parte de Luis Videgaray, quien advirtió que el SAT daría a conocer una lista de deudores actualizada, --basado en el artículo 69 de la Ley Fiscal, donde se permite publicar el nombre, la razón social y el RFC de los contribuyentes morosos, gracias a la reforma fiscal--porque quienes fueron exhibidos ya habían pagado y anunció que ’aunque no estaba previsto en la ley, el SAT podría pedir una disculpa pública a los contribuyentes que lo ameriten y que siempre, aseguró, tendrán los mecanismos fiscales para defenderse’.
Así, el sistema tributario debe darse cuenta de que es tiempo de cambiar de estrategia, de métodos, de sistema y hasta de secretario. Son otros tiempos, los contribuyentes rebasaron, desde hace mucho, las instancias tributarias y éstas todavía no se dan cuenta.


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