CIENTOS DE PERSONAS ACUDIERON A LA UNAM PARA OBSERVAR EL ECLIPSE DE SOL


Pudieron ver con precisión y sin riesgos el fenómeno, en el Instituto de Astronomía hubo transmisión directa desde el Observatorio Astronómico Nacional, de la Universidad, con sede en San Pedro Mártir, Baja California

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CIENTOS DE PERSONAS ACUDIERON A LA UNAM PARA OBSERVAR EL ECLIPSE DE SOL

Educación

Agosto 22, 2017 00:36 hrs.
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Una inmensa fila crecía entre el estacionamiento y los arbustos de la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM mientras se acercaban el mediodía y el esperado eclipse de Sol.
Afuera del Instituto de Astronomía (IA) la fila parecía una serpiente gigante que, entusiasta, esperaba su turno para ver el fenómeno por alguno de los nueve telescopios con filtros especiales. Nuestra estrella brillaba intensa y se escondía a capricho entre las nubes mientras llegaba la hora de apreciar lo que pareció un mordisco sobre el disco solar.
En casi todos los telescopios, la imagen iba del amarillo al ocre, pero en un equipo del Instituto de Geofísica (IGf), el Sol de un rojo intenso mostraba la textura de su superficie, un plasma muy caliente y lleno de campos magnéticos, según explicó previamente Alejandro Lara Sánchez, investigador del IGf y permanente vigilante científico del Sol.
Más de mil 500 personas formadas en el exterior y 350 sentadas en las instalaciones del IA, repartidas entre el auditorio antiguo de la entidad, el moderno (llamado Paris Pishmish) e incluso el pasillo principal del edificio acondicionado con sillas, apreciaron el fenómeno sin riesgos y con la precisión científica que ameritaba.
Hubo una transmisión directa desde el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), adscrito al propio IA y con sede en la sierra de San Pedro Mártir, en Baja California.
Además, en la explana de Astronomía se instalaron nueve telescopios con filtros especiales para mirar el eclipse, y hubo asesoría de expertos para disfrutarlo de forma indirecta con un espejo pequeño o con unos cartones perforados, que regalaron a quienes corrieron con más suerte.
Universum
Mientras tanto, en la explanada de Universum, Museo de las Ciencias, los visitantes, que se contaron por miles, disfrutaron un ’festín’ astronómico: observación con telescopios, talleres, charlas, planetario móvil y la transmisión del fenómeno a través de los ojos de la agencia espacial estadounidense.
Uno de los momentos más espectaculares fue el que se vivió en la tele-aula del museo, en donde los asistentes observaron la totalidad del eclipse, desde su comienzo en territorio estadounidense, en Salem y Madras, en Oregon, hasta Charleston, en Carolina del Sur. La última vez que se observó un eclipse total de sol de costa a costa en el vecino país del norte fue el 8 de junio de 1918.
Las imágenes transmitidas por la NASA fueron impresionantes, como la registrada en el Océano Pacífico por el avión G-III, donde en pleno día se hizo de noche por unos minutos.


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